DIRECTORIO DE SITIOS GAY DE MEDELLÍN

1 EDITORIAL

HERR Y LA PAZ

Julio 2016

Por Diego Aristizábal ,

artículo aparecido en El Colombiano el 30 de junio de 2016

Mientras el jueves de la semana pasada el gobierno colombiano y las FARC firmaban un acuerdo de paz en La Habana, Michael Herr moría a los 76 años en Nueva York. Herr fue uno de los grandes reporteros del siglo pasado. En 1967 convenció al editor de Esquire, Harold Hayes, de que lo enviara a Vietnam, tenía 27 años y quería entender de primera mano lo que pasaba en el frente.

Como siempre detestó las ruedas de prensa que daba el gobierno de los Estados Unidos, las evitaba a toda costa. “¿Qué podían esperar que dijese esa gente? Por muy elevada que fuese su posición, seguían siendo funcionarios, sus puntos de vista eran muy claros y perfectamente conocidos, famosos”. Durante los dos años que estuvo como corresponsal de guerra, prefirió hacer su trabajo en el campo, con los soldados, para documentar todo lo que ellos sentían y vivían, y eso, sencillamente, era desgarrador.

Casi una década después de que Herr regresara de cubrir la Guerra de Vietnam, y después de recuperarse de una terrible depresión a causa de su experiencia, publicó en 1977 “Dispatches”, traducido al español como “Despachos de guerra”, un libro que narra en profundidad lo que vivían los jóvenes estadounidenses reclutados y cómo la guerra los cambió, allí critica fuertemente los poderes políticos y militares que alimentaron este conflicto absurdo.

The New York Times consideró este libro como el mejor que se haya escrito sobre la Guerra de Vietnam y, este año, The Guardian incluyó a “Dispatches” entre los 100 mejores libros de no ficción de todos los tiempos, un libro que todo periodista debería leer, un libro que deja muy claro que los mejores corresponsales y los más valientes suelen ser también los más humanos.

Ahora, por qué hablo de Herr si en realidad lo importante sería hablar del fin de la guerra en Colombia. Precisamente por eso, porque esta semana cuando releía “Despachos de guerra” recordaba también las atrocidades de nuestro conflicto, pensé que, después de todo, las guerras se parecen: los bandos creen tener una causa por defender, mueren muchos inocentes y hay algunos que desean que no terminen nunca. Todas las guerras se parecen, son iguales de absurdas, muere tanta gente que las cifras jamás llegan a ser exactas y entre más duran más indiferencia hay entre la gente. Llega un momento donde decir “miles de muertos o millones” es casi lo mismo, porque quienes mueren solo serán muertos, casi anónimos para la mayoría de las personas.

Una guerra es algo atroz porque te hace creer que nunca podrá acabarse, yo llegué a pensar eso de la colombiana; sin embargo, siempre llega un día, así sea solo un día, donde uno cree que sí es posible que hasta lo interminable se acabe, un día donde al menos uno piensa, así sea ingenuamente, que es posible vivir en paz después de haber sufrido muchos años, después de habernos sentido incompletos por una eternidad.

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MATRIMONIO IGUALITARIO

Junio 2016

Tomado de El Espectador, del 7 de abril de 2016,

con correcciones y recortes debido a la pésima redacción del periodista.

 

Con una votación de 6 a 3 la Sala Plena de la Corte Constitucional avaló la figura de la unión entre parejas del mismo sexo. El alto tribunal advirtió que ni los jueces pueden negar la celebración del matrimonio igualitario en Colombia.

En el debate, el alto Tribunal tumbó la ponencia del magistrado Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, quien manifestó que la figura del matrimonio solamente aplicaba en los casos de un hombre y una mujer, sin tomar en cuenta que La Corte Constitucional había respaldado los derechos de la comunidad LGBTI en el país.

Esta pedía la ampliación de la figura del matrimonio entre parejas del mismo sexo. En el 2011 la Corte estableció que las uniones entre personas del mismo sexo constituían familia. Reconoció su derecho a establecer el vínculo creado para hombres y mujeres que deciden unirse en matrimonio. Por esto le pidió al Congreso de la República legislar sobre dicha figura. En la ponencia, el magistrado Pretelt Chaljub indicó que las parejas del mismo sexo no tienen la posibilidad de legalizar su unión ante jueces y notarios, ni a firmar un contrato solemne.

El magistrado Pretelt indica que es el Congreso de la República el que tiene las facultades para estudiar el tema. Los activistas de la comunidad LGBTI manifiestaron que en 18 oportunidades se presentaron diferentes proyectos para legislar sobre tales uniones. Sin embargo, todos fracasaron. Este planteamiento fue mal recibido por los otros magistrados, quienes manifestaron que se debían proteger los derechos de las parejas conformadas por personas del mismo sexo. Ahora, en su ponencia el magistrado Alberto Rojas Ríos acogerá los argumentos presentados por los magistrados que votaron en contra de la ponencia. En los próximos días se espera la publicación de la sentencia completa.

El magistrado indicó que Colombia no puede seguir perpetuando estas formas de discriminación. Asimismo, hizo un recuento de los países que ya dieron vía libre al matrimonio igualitario: Holanda lo aprobó en septiembre de 2000; Bélgica en junio de 2003; Canadá en junio de 2005; España en julio de 2005; Sudáfrica en noviembre de 2006; Noruega en junio de 2008; Suecia en mayo de 2009; México en diciembre de 2009; Argentina en julio de 2010; Dinamarca en junio de 2012 y Uruguay en abril de 2013.

El abogado Germán Rincón Perfetti aseguró que este fallo blinda a los notarios y jueces para celebrar uniones entre parejas del mismo sexo, llenando los vacíos dejados en la sentencia del 2011.“Esta es una decisión trascendental porque la Corte garantiza la democracia en Colombia. Eso le va a permitir a los notarios cumplir su función constitucional frente al miedo de la hoguera disciplinaria del Procurador Ordóñez, quien no les permitió realizar la labor encomendada, y a unas interpretaciones acomodadas que nos condenan a seguir siendo personas de tercera y cuarta categoría”, precisó.

Rincón Perfetti aseguró que “la Corte Constitucional despeja el panorama, le cumple a los derechos humanos y a una población excluida y discriminada”. Los abogados demandantes rechazaron la figura de la “solemnización”, la cual les fue puesta de presente al pedir legalizar las uniones igualitarias.

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¿QUÉ HACER EN NAVIDAD?

diciembre 2015

Se acabó el simulacro de paz navideña: ya puedes guardar el
pavo y volver a insultar a tus suegros y cuñados

Podemos asomarnos a la ventana para mirar el mundo. Con calma. Sin afanes. Saboreando el aquí y el ahora. Contemplar el arbolito de la esquina, al que siempre miramos sin ver. Ahora nos es dado observar las ramas que el frío desnuda y el porte conque aguantan el rugido tóxico de los buses, los orines corrosivos de los perros, y hasta el vómito de los borrachos. Más todavía, la escasez de lluvia, el calor infernal de los veranos y la niebla de las madrugadas invernales. No es de extrañar que al pobre arbolito se le vea triste y deslucido. Pero, con todo eso, está vivo. Como nosotros, pese al agobio esclavizante de estos tiempos.

Ahorrémonos los sarcasmos en la comida familiar. No es necesario demostrar comportamientos agresivos frente a nuestros padres, hermanos ni cuñados; mucho menos ante los suegros. La cena de Navidad es el lugar y el momento menos adecuados para exhibir nuestros defectos. Cada vez que sintamos la tentación de responder con ironía a ese pariente que tanto nos fastidia, degustemos un buen pedazo de natilla, acompañado de un exquisito buñuelo.

Recordemos los años anteriores: Armar la pelea, no sólo no nos liberó de la agresividad ni nos hizo sentir mejores, sino que nos amargó la tarde y tuvimos que arrepentirnos de haber desfogado nuestra frustración y rabia envenenadas. Por eso, la mejor solución es enmudecer a golpes de hojuela, buñuelos y natilla.

También debemos olvidar las preocupaciones que nos atormentan como espina entre los dedos, heridas del alma que arrastramos a la espalda. No demos tanta importancia a nuestros problemas, ya que nadie más lo hará. Tampoco repitamos mil veces que odiamos estas celebraciones. Incluso, dejemos salir al niño que llevamos dentro y demos paso a la lúdica infantil, siempre refrescante y amena.

Tal vez nos rebelamos contra la Navidad porque los villancicos nos pellizcan en algún recóndito lugar de la memoria. Pero hoy no es ayer. Concentrémonos entonces en lo pequeño y cotidiano: una comida deliciosa, por ejemplo. Celebremos el milagro de contar con personas que nos quieren y acompañan en estos días de fiesta y alegría. Relajémonos y disfrutemos esta época, como si fuera la primera Navidad de nuestras vidas. ¡Aleluya!

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LA MUERTE MISMA

Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.
Pablo Neruda

 

La muerte es un fenómeno que preocupa a los humanos, seres mortales. ¿Pero alguien sabe lo que realmente es? ¿Hay algo más allá? Si no lo hay, ¿qué se siente al formar parte de la nada?

Tratemos de imaginar la sensación de no ser nada. Dicen que la imaginación no tiene límites, pero es curioso encontrar que “sentirse parte de la nada” puede ser la excepción. Resolvemos problemas de cálculo diferencial e integral, enviamos hombres a la Luna y sondas espaciales a otros planetas, pero ignoramos lo que se siente al no ser nada.

Al recordar la muerte de nuestros padres y otros seres queridos nos preguntamos qué sentirán ellos, en caso de que esto sea posible. ¿Podrán vernos? ¿Habrán pasado a otro plano? ¿Existirá el cielo y el infierno? Lo cierto es que parte de nosotros muere junto con ellos. Y parte de ellos vive con nosotros hasta el final.

La muerte nos rodea todo el tiempo porque la vida está llena de muerte, sin desconocer que la muerte conduce a nuevas formas de vida. Cuando cambiamos de escuela, casa, carro, computador o pareja, por ejemplo, sucede lo mismo. Es la muerte la que se hace presente en nuestra vida, lo mismo que la vida es necesaria para que haya muerte.

La muerte implica un cambio de vida o de estado. Algunas personas intentan suicidarse, pero algo las detiene. Tal vez sea el miedo a ese cambio o estado. ¿Quién sabe lo que pasa al morir? Nadie ha regresado para contar lo que hay después de la vida. La muerte es una realidad ausente hasta que la vida se va. No se puede estar muerto y vivo al mismo tiempo. Pero es posible experimentar instantes de muerte, de los que la vida está llena. Es una paradoja estar vivo y sentirnos morir por dentro.

Alguien dijo que el deseo de morir es el más grande problema filosófico. Desconozco si lo es. ¿Por qué alguien querrá privarse de la vida si tiene miedo a la muerte? Muchos han sufrido esto en carne propia; han querido suicidarse y estuvieron a punto de lograrlo. ¿Por qué?

Sin importar la religión profesada todos tememos a la muerte, por no querer dejar la vida o por la supuesta existencia de un más allá. Algunos sueñan con la inmortalidad y otros se limitan a despreocuparse del asunto. Incluso, a la muerte se le puede venerar, como se hace con la “Santa Muerte”. Lo más aterrador puede ser también lo más deseado ¿Acaso la vida puede llegar a ser peor que la muerte? ¿Cómo podemos saber qué es peor si nunca hemos estado muertos?

Aunque parezca contradictorio, todos hemos estado muertos en alguna forma. ¿Alguien recuerda algo antes de haber nacido? ¿Dónde estábamos? ¿Estábamos muertos? En cierto modo sí, tomando en cuenta que la muerte es un cambio o estado. ¿Estamos muertos ahora? Si antes de nacer éramos algo diferente de lo que ya somos es porque cambiamos de estado, de “vida”. Valdría decir que estamos “muertos”. Volvemos a cuestionarnos por qué tememos tanto a la muerte. No nos asusta el pasado sino lo que vendrá.

Si ya hemos sentido la muerte de alguna manera, ¿por qué no la comprendemos? Es irónico pensar en lo que puede sentirse al no ser nada y que no lo comprendamos. Muchas veces al dormir carecemos de sueños o no los recordamos. Es un tiempo muerto en nuestras vidas. ¿Quién garantiza que despertaremos? ¿Qué se siente al estar profundamente dormidos?

La vida está llena de muerte, pero también de amor. Y el amor está ligado a la muerte, lo mismo que a la vida. Es él quien nos anima a vivir y nos hace valorar la muerte, hasta temerle. Por falta de amor queremos estar muertos. Y por amor queremos estar vivos, sea a la pareja, al trabajo, a un pasatiempo, a la familia, al dinero, a cualquier otra cosa, persona o acción. La muerte le da sentido al amor. Por lo tanto, no debe considerársela como un hecho negativo. Junto con el azar, es lo más imparcial que conocemos.

Cualquier suposición, hipótesis, duda o pregunta sobre la muerte carece de respuesta o confirmación definitivas, aunque la experimentemos en carne propia. Podemos creer que existe algo después de la muerte, pero tal vez no haya nada y todo sea simplemente un sueño, del cual despertaremos algún día.

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CARTA DEL DIRECTOR

Es muy grato para Planeta lila, entregar en esta oportunidad un producto renovado, con nueva imagen y legalmente constituido, artículos serios y variados, escritos por columnistas de larga trayectoria literaria.

Mucho nos satisface que apenas en 15 meses de vida hayamos crecido en la forma que lo hemos hecho, algo que nos sorprende porque no lo esperábamos tan pronto. Pero llegó y lo recibimos con entusiasmo, como deseamos que lo hagan ustedes nuestros clientes, amigos y seguidores. ¿Y por qué no los detractores, que nunca han de faltar en toda travesía?

Éste crecimiento, apoyado por la buena fe, la constancia, calidad y compromiso con el trabajo, no lo vamos a perder, pese al pesimismo y a los malos augurios de algunas personas y entidades que dudan de nuestra capacidad y se dedican, sin escrúpulo, a escupir su maledicencia entre colegas, amigos y conocidos comunes. A ellos les decimos que tenemos objetivos claros y amplios, junto a una vocación de servicio y permanencia para llevar la marca de nuestros clientes a niveles de cobertura nunca antes conseguidos.

Como medio masivo de comunicación que somos, tenemos la misión de generar cambios de conciencia social, dando a conocer los establecimientos LGBTI de la ciudad y del país, ampliando el horizonte del medio a través de reportajes y artículos, realizados honesta y responsablemente, que contribuyan a mejorar comportamientos de tolerancia, apertura y respeto dentro de la sociedad y el mundo que nos tocó vivir.

La relación entre calidad y precio nos permite posicionarnos como una de las mejores opciones para los comerciantes, no solo de los negocios LGBTI sino de todos los mercados que aspiran a llenar sus expectativas de progreso. No en vano se unen cada vez más establecimientos, como floristerías, agencias de viajes, empresas de correos, conductores particulares, centros caninos y esotéricos, entre otros, lo cual confirma nuestra mentalidad abierta e incluyente.

Éste crecimiento se debe también a un excelente equipo de trabajo que, si bien no está conformado por expertos en diseño gráfico, publicidad, periodismo y medios audiovisuales, si lo está por profesionales de otras áreas creativas que laboran con pasión y amor por lo que hacen. A ellos les agradecemos sinceramente, igual que a los demás que han unido sus conocimientos para que esta publicación entregue lo mejor de sí y continúe su proceso de apertura y superación constantes, de gran beneficio para todos.

A partir de ahora Planeta lila será una revista más participativa. Los propietarios de negocios y otros usuarios que lo deseen, podrán enviar sus artículos, los cuales se publicarán sin costo alguno, siempre y cuando cumplan con los requisitos de calidad indispensables en el presente caso. Por seriedad y respeto no incluiremos chismes ni comentarios malintencionados, o que atenten contra la dignidad de la gente y el buen nombre de los establecimientos. Nuestro interés está centrado en contribuir a que la sociedad sea cada día más civilizada y culta. Y el propósito es, que en 10 años Planeta lila se haya posicionado como la primera revista especializada en sitios gay a nivel nacional, para empezar luego nuestra apertura hacia el ámbito internacional.

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